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5.5.09

Revisando a August Sander

































Marta Pareja
Barcelona, 2009

Ayer comentaba que parecía que por fin el proyecto de estudio fotográfico inspirado en la obra de August Sander se había desbloqueado. Ayer hice unos retratos a Marta. Simples de construcción, con luz natural y con la voluntad de ilustrar como finalidad.
Como Sander, me he limitado a mostrar personajes, sin dotarlos de emociones o adornos innecesarios. Se trata de ilustrar un momento y, dentro de esa época, un conjunto de personas. Obviamente la tarea se complica en relación a la diversidad notable de niveles sociales de principios del siglo XX. Es decir, a principios del siglo XXI nos encontramos con una homogeneidad bastante innegable en cuanto a categorías socio-profesionales. En cuanto a la vestimenta, lugar de la vivienda e incluso conocimientos el contraste es a menudo imperceptible. Por ello he decidido mostrar los personajes fotografiados con un objeto que les caracterice de algún modo, pero que tampoco les otorgue nada que pueda despistar al espectador de la función principal que es la de ilustrar una época y un conjunto social.
Marta, en la foto, sostiene una caja de luz (parte de su obra fotográfica) que la define como artista. Finalmente este retrato no dista mucho de las fotos de carnet, lo que me parece ajustado al proyecto, ya que no hay retrato que haga mejor la función de ilustrar que la foto de carnet.



9.2.09

Comienzo de la obra


a partir del retrato de August Sander:
Der maler Franz Wilhelm Seiwart.
Köln, 1928

Barcelona
, 09/02/2009
grafito y acuarela sobre papel, 21 x 13 cm
Moleskine


Había otro pintor que era invitado asiduo en la casa de August Sander: Friedrich Brockmann. Vivas discusiones surgieron entre él, Seiwert y mi padre, y por aquel entonces tenía yo edad suficiente como para representar el papel de oyente silencioso. Recuerdo una tarde en que mi padre mostró a sus amigos una carpeta de fotos de campesinos de Westerwald, todas asombrosamente veraces y fotográficamente precisas, impresas en papel brillante. Contestando a una pregunta sobre el propósito de esta serie, respondió que representaba el comienzo de la obra fotográfica "Gente del siglo veinte", y que pensaba comenzar el trabajo con retratos de agricultores, porque en ellos reconocía un elemento arquetípico, una esencia inequívoca. Su intención era completar esos retratos de granjeros con los de personas de todo oficio y profesión. Seiwert y Brockmann quedaron entusiasmados con la idea, y todavía puedo oír la excitación de sus voces cuando hablaban de los detalles del proyecto. Mi padre se negó a dejarse influir en lo que se refería a la organización del proyecto, y sólo aceptaba sugerencias concretas sobre posibles modelos a condición de que las personas en cuestión apareciesen sin nombre ni título.

Gunther Sander
Fotógrafo Extraordinario
 

8.2.09

La Dualidad del Félix


La Dualidad del Félix
Barcelona, 2009


En 1906, [...] August Sander consideró que había llegado el momento de mostrar al pueblo de Linz un panorama general de su trabajo, y el día que cumplió treinta años se inauguró con ceremonia una exposición de cien impresiones de gran formato en el Laundhauspavillon. El catálogo de esta exposición da testimonio del hecho que, aun en este período inicial, August Sander se interesaba más por revelar la esencia del ser humano, que por una apariencia exterior favorecedora.

Gunther Sander
Fotógrafo Extraordinario

29.1.09

August sale del estudio

 















a partir de retrato de August Sander:
Der Komponist und Dirigent Wilhelm Furtwängler.
Köln,
1926

Barcelona, 29/01/2009
grafito y acuarela sobre papel, 21 x 13 cm
Moleskine




La cuestión del conocimiento en sí mismo en relación con su trabajo, y el problema de la relación entre la imagen y la realidad, nunca dejaron de ocupar la atención de mi padre. El estudio, que le sirvió de fondo para sus modelos, le parecía enmascarar, en vez de destacar la individualidad de aquéllos. La idea de fotografiar a sus clientes en sus casas no era nueva, pero las condiciones imprevisibles de iluminación disuadieron a la mayoría de los fotógrafos. Esto, en cambio, fue para August Sander un reto nuevo y fascinante que se proyectaba mucho más allá del aspecto puramente técnico. Como totalidad, su trabajo contenía muchos aspectos que trascendían las consideraciones formales y estéticas, y aunque quizá no fuera conscientemente intencionado - no era un hombre de mucha formación - sentía fascinación por aspectos del arte y la ciencia que él instintivamente percibía que tenían mucho que ofrecer. [...]


Gunther Sander
Fotógrafo Extraordinario


28.1.09

Hombres del Siglo XX

Primeras notas a partir
de los retratos de la sección
El Campesinado de August Sander



La obra fotográfica de Sander, Hombres del siglo XX, se presenta como un documento sociológico de Alemania durante la República de Weimar. Esta obra abarca más de quinientas fotografías y pretende reunir la totalidad la sociedad alemana repartiendola en siete secciones: el campesinado, la artesanía, la mujer, categorías socio-profesionales (clases y profesiones), los artistas, la gran ciudad y los últimos hombres (vagabundos, discapacitados, veteranos de guerra...)

Este inventario en forma de retratos no es un ejemplo de fotoperiodismo, en el sentido de fotografíar la vida cotidiana tal y como se presenta ante nuestros ojos. Las personas fotografiadas por Sander saben que se encuentran delante del objetivo y toman conciencia de sus poses reveladoras, el fotógrafo aporta tanto indicaciones sobre su estado de ánimo como de su entorno objetivo.



27.1.09

August Sander : Hommes du XXe siècle

En 1929, le photographe allemand August Sander annonça la parution d'un ensemble de portraits photographiques qui devaient présenter un panorama de l'"état social existant" de l'Allemagne d'alors.



On me demande souvent comment l'idée m'est venue de créer cet ouvrage:
Voir, Observer et Penser,
voilà la réponse à la question.
Rien ne m'a semblé plus indiqué que d'offrir, par le moyen de la photographie, une image absolument fidèle de notre époque.
Dans le passé, les livres et les écrits divers étaient souvent accompagnés d'illustrations; mais la photographie nous a donné d'autres possibilités et d'autres tâches que la peinture. Elle peut reproduire des choses d'une grandiose beauté ou d'une réalité effroyable, mais elle est également en mesure de tout travestir de façon inouïe. Il nous faut apprendre à regarder la vérité en face, mais aussi et surtout à enseigner cette démarche à nos semblables et à nos descendants, que cela nous soit favorable ou non.
Si moi, qui suis en bonne santé, je prétend désormais voir les choses comme elles sont, et non comme elle devraient ou pourraient être, que l'on veuille bien m'en excuser, mais je ne peux faire autrement.
Depuis trente ans, je me suis occupé de la photographie avec le plus grand sérieux, j'ai suivi des voies plus ou moins bonnes et j'ai reconnu mes erreurs.
L'exposition à la Société des beaux-arts de Cologne est le résultat de mes recherches et j'espère m'être engagé sur un bon chemin. Je ne hais rien tant que la photographie douceâtre, précieuse et cabotine.
Aussi laissez-moi vous dire honnêtement la vérité sur notre siècle et sur les Hommes.

Novembre 1927
AUGUST SANDER