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7.3.11

STKHLM - Day




Hace un par de fines de semana se me helaron las bolas allá arriba. Poco a poco vuelven a coger su color, tacto, tamaño y temperatura habitual. Hice algunas fotos.

20.1.10

Berlín

Mañana me voy a Berlín.

14.7.09

Les Rencontres photographiques d'ARLES


10/07/2009 ; 16:03 ; parada de Badal, Carrer de Sants, Barcelona ; mucho calor
El grupo C (de Calvario) compuesto por Irene, Cathy y Chamo se reúne al completo. Previo paso por Mercadona y buen aprovisionamiento de comida sin gluten y botellas de ron, despega la lanzadera dirección Arles.

10/07/2009 ; 16:52 ; Carrer d'Esteve Terrades, (todavía) Barcelona ; muchísimo calor
El dispositivo de transporte del grupo C se resiente de inesperados calores que desembocan en humareda alarmante procedente del interior del capó. La densidad de vehículos en la zona es muy elevada y el humor de los pilotos echa tantas chispas como nuestro coche.
Un de los tripulantes se queja de fuertes dolores internos (consecuencia de abuso de alcohol la pasada noche, falta de descanso, y fenómenos paranormales de su condición femenina); otra retiene sus ansias de aniquilar a todo el personal del garaje de reparación de VW y el tercero simplemente mantiene un pulso con sus parpados que parecen pesar más que nunca. El cuadro es desolador.
Finalmente, cerca de las 19:47, tras la obra de un mecánico ambulante, parece que el vehículo arranca de nuevo y la tripulación del grupo C puede retomar el camino.

10/07/2009 ; 23:26 ; Camping City ; Arles ; un poquito de rasca
El grupo C se reúne en la parcela 49 de Camping City con el Grupo A (de Avanzadilla) compuesto por Israel, Marta, Elisa y Joaquín, y el mini-grupo B (de Bi-celular) compuesto por Paula y Rubén. Joaquín está atacado por un irrefrenable ataque de risa y mientras los mosquitos se ponen las botas con nosotros. La operación de montaje de los refugios se culmina pese a la falta de visibilidad. Todo un logro.

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El festival de fotografía se hecho con todo el pueblo de Arles. En cada rincón hay una exposición y en algunos rincones galeristas son acechados por individuos cargados de carpetas. En un rincón del pueblo se extiendes los Atéliers en un área llena de antiguas fabricas con un encanto especial.
Duane Michals se lleva todo el protagonismo, pero otros como Giorgia Fiorio o Brian Griffin no pasan desapercibidos.

6.5.09

Hitchhiker's Choice Tour · Moleskine




En una entrada anterior ya hice referencia a este viaje en junio de 2008 y me lamentaba de no haberme tomado en serio el hacer un buen reportaje fotográfico de tan excitante vivencia. Bien, hoy vuelvo a subrayar mi torpeza en ese excepcional viaje, pero esta vez con la mirada puesta en el cuaderno que llené de notas sobre todo aquello que encontramos en nuestro camino y que completa las fotografías.




Mi error viene dado por la poca preparación del viaje, pensado con tan solo dos días de antelación, casi por azar y con la única intención de salir de París en busca de aventuras. Revisando la libreta veo que hay apuntes interesantes (por ejemplo :una estación de servicio cercana a Ámsterdam y un paisaje de unas casas sobre el río que atraviesa Berlín).
Maestros como Delacroix, Courbet o Sorolla, por citar unos pocos, tienen unos preciosos apuntes de sus viajes que forman una obra excepcional y que, más tarde les sirvieron para componer obras más importantes.




Revisando los cuadernos de esos maestros del dibujo y la pintura me dan ganas de retomar de nuevo la carretera, e ilustrar sobre papel paisajes y personajes que me dediquen unos minutos para captar su esencia.
Esperando el momento de lanzarme de nuevo a la aventura publico las notas de la misión conocida como Hitchhiker's Choice Tour.


El porqué de Hitchhicker's Choice Tour se esconde tras este temazo:




16.4.09

Bienvenida: Sin City (Ciudad del Pecado)


Quizá debería aclarar en primer lugar que se trata de un pueblo.
Y quizá, también debería aclarar también que es un pueblo agradable.
No obstante, señores, hemos pecado. Hemos pecado sanamente, si eso es posible, pero lo hemos hecho. Y lo mejor de todo es que nos ha placido... ¿Cómo no nos iba a placer?

Tras rehabilitarme, lentamente y con tristeza, de nuestro paso por Bienvenida, y del largo trayecto con nos separa, veo las cosas claras. Fuimos absorbidos por un auto-destructivo y placentero ritmo de vida.

Al iniciar el viaje flotaba en mi cabeza la idea de descansar en una casa de campo, pasear por los prados, bañarse en el río, tapear comedidamente, hacer algunas fotos (para ello me equipé de tres cámaras: Holga, Canon EOS 400D y Canon EOS 3)... La experiencia final dista mucho de esta idílica visión.

Después de casi doce horas de trayecto en furgoneta, amenizado, eso sí, por temazos de ayer y de hoy, Bienvenida nos acogió con cariño cerca de medianoche. Ni un minuto pasó desde que nos apeamos en el pueblo hasta que saludamos a los primeros autoctonos. Serapio, Mamen, Alba, Raquel, Julio, Antonio... Poco después, primera visita al Carmelo, el bar del pueblo.
El primer día se desarrolló tranquilo y dio para tanto que nos pareció que llevábamos una semana en esa casa. Tonto de mí, no llevé ninguna cámara conmigo... habría sido el mejor día para captar un espíritu sano del pueblo. Conocimos al tío Juan, hermano de la abuela de Kike, que nos brindó algunas deliciosas perlas lingüisticas. Dimos una vuelta por el pueblo, comimos saludablemente, visitamos la granja del abuelo de Antonio, fuimos con Serapio y Julio al campo, nos contaron historias, vimos tortugas en pantanos, y para acabar bebimos vodka por la noche, acompañado de caldillo y macarrones fríos.

A partir de aquí todo se desboca. Tampoco vamos a hacer la compra, pero sí que nos reabastecemos de alcohol. El tardío paseo se hace corto y poco anecdótico. La borrachera nocturna es más larga e intencionada.

El miércoles por fin hacemos la compra. Carne para la barboca, saqueo en el Mercadona y, como no, mucho alcohol. Por la tarde, visita relámpago a Sevilla. Llegamos pronto con la intención de ver el partido de Champions entre el Barça y el Bayern de Munich. La ciudad está imposible. La densidad de coches en las calles es enorme. Cuando aparcamos hay tanta gente que parece la India. Por fin, en un bar, asistimos de pié al espectáculo futbolístico que nos brinda el Barça. Un zevillano de edad avanzada se indigna con el absoluto dominio de los locales y despotrica y echa mierda sobre cualquier cosa.
Toni llega desde el aeropuerto a la estación de autobuses y volvemos a Bienvenida. La luna llena proyecta sombras impresionantes sobre los campos exentos de luces artificiales. La noche es azul y siento que me gustaría llevarme un recuerdo de esto, para verlo cuando el cielo naranja de la madrugada barcelonesa me persiga cuando vuelva a casa.

La noche del miércoles marca un antes y un después. Ya no volveremos a pasear por el campo, ni ha pensar en hacer fotos. El momento de pecar a llegado. Con la borrachera llega la soberbia y la avaricia; poco más tarde la lujuria, siempre acechando desde la sombra, llama a la puerta y deja heridas de guerra. Al despertar a horas completamente incivilizadas para desayunar, una pantagruélica barbacoa ocupa toda la tarde. No tardará en llegar la envidia, siempre disfrazada de besos y abrazos ajenos. Una fingida ira es la excusa perfecta para el absoluto destrozo de botellas y vasos. El techo chorreará vino. Pero al diablo no se le engaña. Si se peca, se peca de verdad y eso de fingir es solo para aficionados. Así que en el último minuto, justo en el momento de cerrar la puerta, la verdadera ira nos invade. Putos críos de mierda. Los "malos" nos han obstruido la cerradura con palillos. Un juego de niños. Durante una hora rabiamos y nos hierve la sangre.

Finalmente, dejamos atrás una semana llena de vida.
Finalmente, dejamos atrás Bienvenida, ciudad del pecado.



9.3.09

Un fin de semana "dicharachero" (II)



Fin de semana de espejos y linternas; de Hasselblads y cámaras de treinta quilos; de sol y luna; de furgoneta y playa; de motivación y extenuación.
Ha sido divertido.